INGREDIENTES:

  • 200 g de uva blanca
  • 150 g de pasta quebrada
  • 125 g de queso fresco
  • 75 ml de leche
  • 50 ml de nata
  • 50 g de azúcar
  • 30 g de harina
  • 1 huevo
  • Mermelada de albaricoque
  • Grosellas, arándanos, frambuesas, hojas de menta

PREPARACIÓN

Extienda la pasta quebrada con un rodillo y cubrir los moldes. Antes de hornear es conveniente colocar sobre cada uno unos garbanzos secos para que la masa no se infle. Hornear a 180ºC durante 15 minutos. Pelar las uvas cortarlas por la mitad y retirar las pepitas.

Poner en una jarra el queso, la nata, la leche, el huevo, el azúcar y la harina. Mezclar bien con una batidora eléctrica. Introducir la mezcla en una manga pastelera.

Cuando los moldes de pasta quebrada estén hechos, dejarlos templar un poco y poner sobre cada uno un poco de mermelada de melocotón.

Servir dentro de cada uno un poco de la mezcla de queso, pon encima media uva. Hornear nuevamente durante 15 minutos a 180ºC.

Dejar que se enfríen y desmoldarlos. Lustrarlos con mermelada y decorar con unas grosellas, arándanos, frambuesas troceadas y unas hojitas de menta.